Siempre vi a mi tia Olga con la cámara en la mano, cuando trabajaba (era fotógrafa) y cuando no. En cualquier reunión familiar, en cualquier fiesta, en el campo, en la playa... (cuando las cámaras se estropeaban con la arena...), poco a poco y sin proponérmelo, estoy imitando a mi segunda mami, y en más ocasiones de las que mi "paciente" familia querría, retraso la marcha para hacer una foto. Esa que me atrapa, y que al momento de hacerla, suele dejar de tener interés, pero que con el tiempo recupero y vuelve a hacerme sentir esa especie de recuerdo en 3 dimensiones, lo mismo que un olor antiguo, que me hace zambullirme en aquellas emociones iniciales...............
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Selene, encantado de permitir acceder a tu blog. Tu descripcion me anima a escribir (casada y con dos hijo), porque yo tb lo estoy y con un hijo. Me gustó el comentario sobre el placer de fotografiar el momento para revivirlo... es el pasado que se nos presenta tantan veces como queramos. A mi tb me gusta la fotografia y sin tratamiento digital, me encanta capturar la realidad cuando tienes la suerte de que se te presenta y te de un segundo de ruptura, de originalidad o de simple reflexion sobre algo que cotidianamente pasa ante ti sin llamar la atencion. Es quizas ese el placer de la fotografia.... dejar de caminar para parar y mirar y pensar.
ResponderEliminarGracias por tu tiempo, para crear el blog y para leer esta nota.